VOLCÁN
El Estado y las catástrofes
(quasi ficción sobre varias experiencias. 1998)
Ante la catástrofe producida por la erupción de un volcán, el caso demuestra cómo se posicionan los distintos actores cuyas lógicas suponen también actitudes disímiles frente a los fenómenos naturales. Las que a su vez condicionan su manera de organizar el trabajo.
Así, tenemos a los grupos indígenas locales que en su actividad se han decidido por producciones más variadas que el resto, que por el contrario insiste en dedicarse a la fruticultura con distinta suerte. Esto podría ser comparable a un grupo empresario familiar que no modifica suficientemente sus hábitos, con otra empresa también familiar pero globalizada.
También se incorporan las gestiones de la Cooperativa local para obtener la declaración de emergencia agropecuaria gubernamental. La que finalmente se consigue pero que resulta ineficaz dado que no opera en igual forma en las distintas dependencias del Estado, al quedar atrapada por las razones de los funcionarios ajenas a la lógica de su propia función.
Por último, aparecen los científicos que acuden al lugar para estudiar el fenómeno y asistir a la zona afectada. Sus comentarios permiten comparar el funcionamiento de los organismos nacionales de asistencia a catástrofes con los internacionales o pertenecientes a otros países. El caso cuenta con abundantes anexos. |