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REFLEXIONES SOBRE LA METODOLOGÍA DE CASOSS
La historia quasi ficción como disparadora del proceso
La objetivación realizada por los cursantes, mediante la redacción y análisis de un caso con algo de ficción (que la hace poco identificable), ha demostrado, en la experiencia, ser un disparador más que apropiado para reflexionar sobre la propia historia institucional, ya que lo personal justificatorio se encuentra diluido, precisamente, por ser una ficción parcial. Esta distancia, entre la experiencia realmente vivida por sus escritores y el resultado del texto, permite discutir más ágilmente los presupuestos implícitos en el relato.
La proyección inadvertida de la propia situación
Los hombres llevan consigo categorías, sentidos comunes, modos de concebir el mundo ya configurados y cristalizados. Esto hace que, ante cada situación nueva, se arrastre "lo nuevo" hacia la propia organización del mundo. Hay un forzamiento permanente de lo nuevo hacia lo viejo familiar, conocido y tranquilizador. Siempre que se expone el problema de algún personaje en un caso, ese personaje se convierte en alguien caracterizado por el cursante, a través de una identificación o, por lo contrario, de un rechazo (en este supuesto identifica al personaje con alguien odiado, despreciado, etc). A través de estos procesos, poco queda de las características de ese personaje del texto que no haya sido encasillado en alguna experiencia anterior. Aquí aparece un punto importante: trabajar con quienes hayan dejado indicios de ese "rellenado/adaptación", para verificar las dificultades que tuvieron de desprenderse de sus propias perspectivas y encarar otras distintas a la suyas.
A partir de este punto se puede transformar la clase. Poniéndose sobre el tapete ese actor "personal" que cada asistente al curso fue construyendo. Esto debe hacerse con moderación e intercalándolo con reflexiones sobre los protagonistas del caso para que nadie se sienta demasiado expuesto o atacado. De ese modo, hablando de la situación de otros, y conociendo el docente esta actividad de rellenado, es como se llega inadvertidamente a conocer mucho de las concepciones de los cursantes y de sus procesos de decisión. Aquí es donde se puede generar una discusión productiva sobre ellos.
La riqueza originada en estos actos pedagógicos induce a pensar seriamente sobre la pertinencia de este método, dado el bloqueo existente en la mayoría para relatar sus propias experiencias y cruzarlas con los contenidos expuestos en las clases generales de otros cursos. De esta manera, utilizando una entrada lateral, el caso, los participantes podrán hablar sobre sus dificultades en un intercambio que aparece referido a actores que no son ellos y a situaciones que piensan ajenas.
Por otra parte, esas experiencias propias, cuando se las requiere como insumo para construir otro caso (en la etapa de redacción) son más fácilmente volcadas que si la invitación fuera "contar la propia experiencia institucional " meramente. La mirada de los otros y su inclusión en un texto, con las modificaciones que se consideren pertinentes, enriquece la experiencia a quien vuelca el relato. Muchos piensan que sus propias historias son poco interesantes. En general, no resulta ser así para los demás. El narrador se descubrirá redimensionando su punto de vista.
Puntos de encuentro entre los conceptos generales y las experiencias múltiples
Estas experiencias también sirven para producir puntos de encuentro entre saberes de distinto origen, comprometiendo así a docentes que pueden no tener conocimientos exhaustivos en prácticas estatales. La necesidad de adaptación de los conocimientos docentes a las especificidades de lo estatal encuentra una excelente vía en este tipo de casos de gestión pública que además agrega la contemporaneidad entre los acontecimientos, las experiencias acumuladas, la formación teórica y la transmisión pedagógica en tiempo real o en tiempo cercano[1].
¿Por qué se privilegian los relatos "micro"?
Fundamentalmente debido a la falta de información pormenorizada respecto a las transformaciones del Estado. Es en el nivel de las grandes teorizaciones que su funcionamiento concreto se escapa porque el entretejido estatal, sigue siendo, un enorme desconocido. Para muchos, por lo tanto, su relevamiento, en detalle, permite resignificar esas conceptualizaciones omnicomprensivas y abstractas.
El relato micro permite arribar a un conocimiento circunstanciado, temporal y espacialmente, siendo útil para transformarlo en una acción también circunstanciada.
Además, la recreación del relato micro entre cursantes y docentes, posibilita que juntos lo recorran poniendo en duda muchos preconceptos
[1] "La cognición humana óptima casi siempre se produce de una manera física, social y simbólicamente repartida... Las personas piensan y recuerdan socialmente, por medio del intercambio con los otros, compartiendo información, puntos de vista y postulando ideas....(La) cognición repartida ....(supone la) dispersión del funcionamiento intelectual a través de instrumentos físicos, sociales y simbólicos...(que permite) el aprendizaje cooperativo. En Perkins, David. La escuela inteligente. Ed. Gedisa. Barcelona. 1995. pag. 135 y siguientes.
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