Tendencias: Siguen los adelantos de la investigación sobre planes de acción: Tendencias sobre modelos identificados en posteo anterior

Por Ester Kaufman, 18 agosto, 2014 12:22

Debemos diferenciar, a esta altura, a los países con mayor trayectoria y desarrollo en GA, de los que no alcanzan ese nivel, por diversos motivos.

Los países con mayor trayectoria y desarrollo, son liderados por Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Corea del Sur, Finlandia, Noruega, Estonia y, en la región, Brasil. Podemos prever que esos países continuarán profundizando sus niveles de articulación, integración y apertura a la participación ciudadana (en casi todos sus niveles de desarrollo), con un fuerte énfasis en la gestión de la información y en la producción de círculos virtuosos de datos abiertos. Avizoramos asimismo que ese conjunto seguirá desarrollando sus estándares, protocolos, marcos regulatorios, formación y fortalecimiento de los sistemas de gestión interna fuertemente sostenidos sobre TIC. En estos casos, también continuará desarrollándose la multicanalidad “digital”, con un avance importante hacia la telefonía móvil, constituyendo una impronta relevante, así como la innovación y desarrollo de servicios públicos, algunos con base en datos abiertos. En este grupo impera el “Digital by Default”, mencionado en el Plan de Gran Bretaña.

Existe otro grupo, más preocupado por la integridad pública y la transparencia de la gestión, cuyos integrantes apuestan al mejoramiento del acceso a la información y a la participación desde esa inquietud, que seguramente continuará en esa línea fuertemente apoyada en el desarrollo de tecnologías. En este grupo podemos ubicar a España, Tanzania, Indonesia, Sudáfrica, Estonia y, en la región, Perú, Brasil, Colombia y República Dominicana.

Veamos los bloques de compromisos nuevos más relevantes, en los otros temas, y por regiones

En cuanto a la articulación, algunos países de América Latina están impulsando la articulación transversal casi con exclusividad. Esto augura que la participación ciudadana, en forma estable, tanto en articulaciones diagonales como en verticales, no constituye una tendencia regional ya que aún no se encuentra anticipada como compromisos. Por ende, cabe prever que el componente participativo estará ausente en el formato de interacciones institucionalizadas entre estado y sociedad. Deberíamos, en este grupo, hacer la salvedad de Brasil que exhibe un comportamiento positivo en ambas articulaciones y de Argentina, en cuanto a la articulación diagonal[1].

Es probable que aumente la cantidad de portales dedicados a datos abiertos pero con poca integración de la demanda así como de eventos no permanentes para su desarrollo, al estilo de talleres, hackatones, etc. El desarrollo de políticas internas relacionadas con datos abiertos no parece tampoco ser una preocupación regional, por lo tanto podemos concluir que no tendremos círculos virtuosos de producción en el futuro cercano.

Ya hemos destacado la importancia regional de la transparencia de la gestión y la integridad. Reiteramos la relevancia de las medidas comprometidas de accountability y las vinculadas a compras públicas, así como la atención dispensada en los compromisos a la gestión interna. También mencionamos los compromisos asumidos respecto a la gestión interna enfocada en la integridad pública. Podemos inferir que estas líneas constituyen tendencias.

En cuanto a la participación probablemente aumentarán los espacios destinados a albergar opiniones y sugerencias de los ciudadanos, así como las vinculadas al ciclo de las políticas y, en menor medida, los espacios de co-producción no estables, sobre los que acabamos de hacer referencia.

Respecto a la gestión interna de la participación, nos encontramos prácticamente con puros compromisos. Esta situación, conforme a los criterios seleccionados, permite prever que no será un camino transitado en el futuro.

En acceso a la información seguirán surgiendo medidas de transparencia activa e información útil como asimismo de reducción de brechas. Sin embargo, el hecho de que haya pocos compromisos al respecto permite prever que el impulso en esa dirección será menor.

Si nos centramos en la gestión interna de la información, también nos encontramos con un panorama casi exclusivo de compromisos, lo que hace dificultoso concebir realizaciones efectivas en el futuro. La gestión de la información, lo que incluye la gestión documental, en tanto prácticas sistémicas, no constituyen temas de interés regional, aún cuando se trate de temas claves de GA.

Nada queda como tendencia respecto a la mejora de la cultura interna, excepto la formación en GA y las campañas. Estos compromisos, seguramente, se cumplirán pero su impacto será prácticamente irrelevante porque, en lo que refiere a la generación de políticas transversales materializadas (por ejemplo) en guías o manuales aplicables al conjunto, y otras medidas relacionadas con el estado en red, solo estamos en el campo de las promesas, sin experiencia previa; o lo que es peor, ante una ausencia de compromisos.

Vayamos ahora al grupo no regional, para verificar qué tipo de tendencias exhibe.

Aquí la cantidad de compromisos es mucho menor que en el caso latinoamericano, como hemos observado reiteradamente.

Sin embargo, trataremos de seguir criterios similares aunque no se compare la frecuencia entre los compromisos de uno y otro grupo. Reiteramos que tanto el modelo básico de GA como lo que agrega el modelo no regional ya tratado, engloba temáticas que marcan tendencias.

No hay duda del énfasis puesto en los compromisos de mejora de diversos aspectos de la gestión interna. Tampoco hay mucha duda de la importancia de la producción de datos abiertos conforme a mecanismos de identificación de la demanda y de co-producción. También es notable la cantidad de compromisos referidos a la gestión interna de datos abiertos. Si bien no son todos los países de este grupo, esta impronta marca una tendencia fuerte como ya anunciamos anteriormente.

Por otra parte, tanto la articulación transversal como la vertical constituyen criterios sobre los que, seguramente, avanzarán algunos de estos países.

Respecto a la gestión interna de la integridad pública, encontramos propuestas que pueden ser prometedoras.

Si nos centramos en los distintos niveles de participación, vemos que existe mucha similitud en la cantidad de compromisos, aunque predomine el que refiere a la co-producción y a espacios para opiniones y sugerencias, seguido por el referido al ciclo de las políticas. Allí encontramos indicios sobre las tendencias en esos temas al igual que respecto a la creación de estándares, manuales y metodologías relacionados con la gestión interna de la participación[2].

Por otra parte observamos que el tratamiento de las brechas lingüísticas constituye una tendencia clara en algunos países aunque también verificamos, en menor grado, propuestas relacionadas con transparencia activa, información útil para la ciudadanía, en general y para los consumidores, en particular.

Volvamos a temas más generales y que impactan sobre todo el universo analizado, manteniendo la preocupación de si estamos en presencia de “más de lo mismo”, esto es, de “gobierno electrónico”. La pregunta que subyace es cuánto prevalecerá la tecnología como tema orientador y cuánto las políticas más sustantivas vinculadas a aspectos no tecnológicos del GA.

Consideramos que estos son aspectos directamente vinculados con el tipo de área a cargo de la formulación / implementación / mejoramiento del plan de acción respectivo. Este punto lo volveremos a ver, con más detalle, en el momento que nos aboquemos a la legitimidad de los planes de acción.

Adelantaremos algunas conclusiones a continuación. Las formulaciones vinculadas con GA estarán más ligadas a gobierno electrónico si las políticas relacionadas surgen de áreas tecnológicas. En esos casos tendremos más de “gobierno electrónico”. En cambio, si emergen de áreas centrales como la Presidencia de la Nación, y si las mismas cuentan con enlaces transversales no sólo tecnológicos, es posible que el GA desarrolle una impronta más abarcadora. Muchas veces, el área a cargo en Presidencia tiene una denominación ligada a la integridad y transparencia. Esta circunstancia también es relevante respecto a la tensión tecnología vs. universo ampliado. Finalmente, puede tratarse de un área central de coordinación ministerial, con expresa inclusión de todas las jurisdicciones y niveles de gobierno, caso en el cual, seguramente, la tecnología devendrá más en una herramienta que en un objetivo en sí mismo. Otro elemento relevante para determinar las tendencias relativas a esta tensión, es la amplitud que registra la participación ciudadana y la relevancia del sector privado y, dentro de él, la incidencia de los sectores TIC[3].

Conforme el informe del BID (Dassen y Ramirez-Alujas, 2014: 21, ( Vientos de cambio. El avance de las políticas de gobierno abierto en América Latina y el Caribe. IFD /ICS en  http://publications.iadb.org/bitstream/handle/11319/6400/ICS%20TN%20Vientos%20de%20cambio.pdf?sequence=1), referido a América Latina y el Caribe, la situación de coordinación exclusiva del plan de acción del GA por parte del área tecnológica se detecta sólo en dos países: Argentina y Guatemala.

Existe otra situación, según la misma fuente donde, si bien la coordinación se encuentra en las áreas relacionadas al gobierno digital, se han creado comités multisectoriales en paralelo. Eso sucede en Costa Rica, México y Uruguay. Es probable que, en estos casos, la presencia de aspectos del gobierno electrónico esté algo más diluida. Todo depende de la preponderancia de lo “multisectorial”.

Hay países donde claramente está expuesta esta tensión en sus propios planes de acción. El Plan de Estonia reconoce que Estonia’s experience shows that modern technological platforms are not enough for involvement – they must be accompanied by the reorganisation of the work processes of officials and development of an administrative culture that is open and involves society. A su vez resalta la importancia de la capacidad de la sociedad civil: the capacity of non-governmental partners to express their opinion in public policymaking also requires support.

En estos casos podemos prever un desarrollo más equilibrado y más cercano a lo que se está concibiendo, en la literatura, como GA.


[1] Hay otros países con pocas medidas, sobre todo en articulación diagonal, países que hemos omitido en esta mención por ser muy escasas las propuestas en dicho sentido.

[2] Es destacable la mención que Corea del Sur hace sobre este punto. Incluso va más allá con su “Smart Government”: Las expectativas sobre el mismo radican en el logro de even more transparency in government by engaging with citizens in the decision making, anytime, anywhere. Initiatives that we implement are clear reflections of public opinions, which are conducted through continuous consultations with citizens, the private sector and civil society.

[3] Un ejemplo es el caso peruano que, según su Plan de Acción, ha convocado a una variedad importante del sector privado, tales como la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP) y la Cámara de Comercio de Lima. En este tipo de escenario, la preponderancia del “gobierno electrónico” podría no producirse.

Be Sociable, Share!
  • more Tendencias: Siguen los adelantos de la investigación sobre planes de acción: Tendencias sobre modelos identificados en posteo anterior

Deja un Mensaje

Panorama Theme by Themocracy